Museo Guggenheim de Bilbao

Museo Guggenheim, un icono de Bilbao que crece en la ría

El Museo Guggenheim de Bilbao es un centro de exposiciones de arte contemporáneo situado junto a la ría de la capital vasca que forma parte de la red de espacios museísticos de la Fundación Solomon R. Guggenheim. El Museo Guggenheim de Bilbao y el museo MARQ de Alicante son las dos únicas exposiciones permanentes de España que han conseguido el premio al Museo Europeo del Año.

Museo Guggenheim, turismo bilbao

El Museo Guggenheim de Bilbao figuró como una apuesta de las autoridades centrales españolas y autonómicas vascas para mejorar la percepción de Bilbao, de Vizcaya y de Euskadi en el exterior, mediatizada durante años por la amenaza terrorista.

Una condición que lastró el desarrollo turístico de la ciudad. Hoy, el Museo Guggenheim de Bilbao es una joya de la corona para los visitantes de Euskadi, compitiendo con ventaja con otros atractivos del patrimonio y de la cultura de la Villa de Bilbao. El Museo Guggenheim de Bilbao es un icono fundamental de la capital vasca.

El museo fue diseñado por el gabinete de arquitectos del grupo de Frank Gehry. Abrió sus puertas en 1997 con el contenido de las obras de arte que pertenecen a la Fundación Guggenheim, además de otras obras que han llegado a sus espacios para formar exposiciones de carácter itinerante y temporales.

El edificio sigue la línea de otros trabajos del arquitecto, que remiten a realidades casi orgánicas, y que arman perfiles de apariencia de esculturas. Las guías del museo recuerdan que en toda la construcción no existe una sola superficie plana. Parte de la construcción está cruzada al través por un puente elevado que conecta interior con exterior.

Este puente está cubierto con placas de titanio que reflejan la luz y la de cada uno de los momentos del día. El puente está levantado con un tipo de piedra caliza, idéntica que la que se usó en el edificio de la Universidad de Deusto, muy difícil de hallar, pero que sus arquirtectos finalmente encontraron en Andalucía.

Desde la ría de Bilbao, el edificio parece tener la forma de un barco, aspecto con el que el autor homenajeó el perfil portuario de la ciudad de Bilbao. Aún más, los paneles brillantes que la recubren recuerdan las escamas de un pez, remitiéndonos a las influencias orgánicas que guían como se ha apuntado el estilo personal del arquitecto. Sin embargo, desde una posición cenital, desde arriba, el Museo Guggenheim de Bilbao adquiere una vaga forma de flor que rompe con la primer impresión que cualquier observador se haya hecho al ver el conjunto.

Para poder casar todas las piezas de este increíble rompecabezas, el equipo de Gehry hubo de armar cada una de las partes de manera virtual con la ayuda de una simulación por ordenador. Algo que, sin duda, permitió ir más allá en el atrevimiento formal que supuso su construcción. Se probó sobre bases seguras.

Desde el otro lado de la ría, el edificio del Museo Guggenheim de Bilbao tiene un aspecto diametralmente diferente, más sencillo, integrándose con los perfiles tradicionales de los edificios de la zona, los que se encuentran en su perímetro.

La obra arquitectónica del Museo Guggenheim de Bilbao fue Premio Internacional Puente de Alcántara.

Uno de los atractivos del Museo Guggenheim de Bilbao es su política de exposiciones que hace rotar colecciones con mucha frecuencia. El museo ofrece principalmente trabajos artísticos realizados en el siglo XX. Las obras de arte tradicionales y las esculturas son de las que menos se exhiben en sus salas, al menos en comparación con las instalaciones artísticas y las de diferentes formatos electrónicos que son el fuerte del centro de exposiciones.

Algunos entusiastas de las vanguardias del arte y muchos amantes de la arquitectura moderna que el edificio del Museo Guggenheim de Bilbao tiene más valor que cualquiera de las exposiciones que puede albergar, incluso de las que forman parte de sus colecciones y han sido elegidas por la fundación por su indudable valor artístico.

Críticas

A pesar de lo que representa para la imagen exterior de Bilbao y para su traducción en visitas de turistas internacionales, el proyecto del Museo Guggenheim de Bilbao fue muy contestado por sus atrevidos perfiles, pero también por la financiación que debió salir de los menguados fondos del Departamento de Cultura del Gobierno Vasco cuando se entendía que se trataba de una obra de perfil empresarial y, por tanto, debía recibir los fondos del Departamento de Industria.

Incluso el artista vasco Jorge Oteiza llegó a calificar al edificio de ‘fábrica de quesos’, negándose a que sus obras figuraran alguna vez en sus salas de exposiciones. Terminado el museo, el mismo autor declaró que ‘había que aprovechar lo que ya había’ y se abrió a que sus realizaciones fueran finalmente expuestas en el museo.

Otras de las críticas de la construcción se han orientado a las protestas por los materiales metálicos empleados, que el tiempo ha demostrado que tenían un carácter experimental y que no han resultado muy fáciles de mantener, sobre todo la limpieza de zonas altas y semicerradas, la aparición de manchas de humedades en un lugar muy lluvioso como Bilbao es un detalle muy comentado. Aunque la tan comentada oxidación de las superficies de titanio no sean verdaderos casos de oxidación.

El sorprendente éxito del edificio y su tirón turístico ha orquestado a la inversa un silencio de las críticas. Algo que ha dado un nuevo perfil a la imagen cultural de la ciudad de Bilbao a nivel internacional y beneficios económicos indudables.

Museos de la Fundación Guggenheim hermanados por la divulgación de un estilo de arte moderno son los de Solomon R. Guggenheim de Nueva York, en Estados Unidos, obra Frank Lloyd Wright, la Colección Peggy Guggenheim de Venecia, en Italia; el Deutsche Guggenheim de Berlín, en Alemania, el Guggenheim Hermitage de Las Vegas, también en Estados Unidos, el Museo Guggenheim de Abu Dabi en los Emiratos Árabes, y el de Guadalajara en México.

Más información para visitar el Museo Guggenheim de Bilbao.