El Puerto de Barcelona ya es lider del sector de los cruceros por el Mediterráneo

Barcelona consolida su liderato como primer puerto de cruceros del Mediterráneo

Barcelona es conocida por la variedad de infraestructuras del transporte de que dispone para llegar a ella desde todas las partes del mundo. Al Aeropuerto del Prat llegan anualmente millones de personas desde el mundo entero y está fácilmente comunicado con la ciudad ya sea con metro, cercanías, autobús o taxi y dispone de magníficas infraestructuras de parking dentro del aeropuerto para el transporte rodado por carretera. Sin embargo, poca gente de fuera de Barcelona conoce la increíble labor que realiza el Puerto de Barcelona para potenciar las comunicaciones pero sobre todo el turismo relacionado con los cruceros.

La gestión de infraestructuras del Puerto de Barcelona aprieta el paso para seguir dando cobertura a las necesidades de cruceristas y de los barcos de crucero que llegan y parten desde la Ciudad Condal.

Rambla del Mar, Barcelona

En la última década, el número de buques y de viajeros que llegaron por mar a la capital catalana se ha incrementado aritméticamente. Sólo en 2015, pusieron pie en las terminales de cruceros de Barcelona 2,54 millones de pasajeros, un 7% más que en 2014.

En su mayor parte fueron cruceristas ‘turnaround’, que salieron y llegaron de y desde Barcelona. Los viajeros que arribaron en tránsito se incrementaron en un 3%. Según las previsiones del sector, el número de visitantes de esta modalidad de turismo seguirá en alza en la ciudad de Barcelona también en el próximo lustro con incrementos similares.

Los datos son reveladores. Barcelona es el primer puerto de cruceros del Mediterráneo. En 2015, el mayor crucero del mundo, el Allure of the Seas, hizo de Barcelona su base operativa, y en un fin de semana de mayo de 2013 tocaron los muelles del puerto 17 buques que desembarcaron más de 70.000 visitantes. En 2014, amarraron en la zona portuaria 764 cruceros que dejaron  una parte importante de los 23 millones de euros recaudados por la ciudad en concepto de tasas turísticas.

Infraestructuras del Puerto de Barcelona

La trabajo de la Autoridad Portuaria de Barcelona supone la coordinación de las infraestructuras habilitadas para cruceros. El Puerto de Barcelona cuenta en este sentido con siete terminales ordenadas alrededor de dos grandes muelles, el Muelle de Barcelona y el Addosat. El primero cuenta con dos terminales que pueden operar simultáneamente, la Norte y la Sur. El Muelle Addosat dispone de cuatro, denominadas con letras de la A a la D.

Las terminales Norte y Sur pueden acoger simultáneamente a tres cruceros, la Norte, a uno de tamaño medio; la Sur, a dos, el mayor de hasta 250 metros de eslora. La línea de atraque combinada de ambas terminales suma 824 metros y están situadas en primera línea, a apenas cinco minutos a pie del Monumento a Colón en la parte baja de las Ramblas de Barcelona. Estas terminales pueden acoger a 2.200 pasajeros combinados simultáneamente en los 5.500 metros cuadrados de superficie de sus instalaciones cubiertas.

El Muelle Addosat, por su parte, es la instalación elegida para acoger a los supercruceros como el Allure of the Seas. En concreto, su terminal A, que hubo de ser demolida para ganar más espacio de atraque, de movimiento de pasajeros y de todos los servicios asociados en sus 6.200 metros cuadrados. La terminal A se reinauguró en 2008.

La terminal B está acondicionada para recibir barcos de crucero hasta un límite de 140.000 toneladas y puede operar para atender las necesidades de embarque y tránsito de 3.600 pasajeros también de forma simultánea. La línea de atraque de la B tiene una longitud de 700 metros, su calado alcanza los 12 metros junto al muelle y la terminal abrió sus puertas en 2005. La distancia de esta terminal al centro de la ciudad es de 2 kilómetros, algo que obliga al desplazamiento de los pasajeros mediante autobuses.

La terminal C tiene una superficie de 4.100 metros cuadrados, puede atender a 3.800 pasajeros turnaround, dista del centro de la ciudad algo más, 2,5 kilómetros, la línea de atraque es de 630 metros, con la ventaja de que no hay límites para las esloras de los cruceros para los que se garantiza una profundidad media y calado de 12 metros.

La D del Puerto de Barcelona es la conocida como la terminal Palacruceros. Supera a las demás en superficie, unos 10.000 metros cuadrados, dispone de un centro comercial propio y, por el diseño innovador de su arquitectura, es uno de los referentes del frente marítimo portuario de Barcelona.

Se trata de una obra realizada por los arquitectos Piazza y Vicini que es el lugar preferente de atraque de los cruceros Carnival. El número de atraques previstos para esta instalación a lo largo del año es de 170 cruceros y casi medio millón de pasajeros.

Siete terminales para un boom del crucerismo en Barcelona que ha revolucionado a la Ciudad Condal.